Jesús, montado en un asno, se dirigió a Jerusalén, la gente que iba con Jesús y sus discípulos extendía como alfombra sus vestidos a su paso. Cortaron ramas de los arbustos y adornaron el camino. La multitud que acompañaba a Jesús gritaba ¡Hosana! ¡Bendito sea el que viene en nombre de Dios!
0 comments:
Post a Comment